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Refutación de la elegía

 

Refutación de la elegía

Manuel Rico

 

     Eduardo García es poeta experimentado, riguroso, exigente. En Refutación de la elegía, un pequeño poemario, a medio camino entre el libro y la plaquette, el autor mantiene su preocupación metafísica, el despunte órfico, irracional de Horizonte o frontera, su libro precedente, sin desatender los lazos que unen su poesía con la realidad. La síntesis de este libro podría definirse en una frase: la elegía, refutada, pierde espacio a favor de la celebración (“La página pedía un desaliento/ a la altura del llanto y los zapatos,/ pero no estaba yo para difuntos,/ me brotó una sonora carcajada”). Eduardo García se mueve en un universo de dualidades –gozo/dolor, ternura/crueldad, luz/sombra- en el que se impone la visión celebratoria. Esa apuesta asoma, mostrando su dialéctica interna, en uno de los poemas más significativos del libro: Ritual. En él, el sujeto poético se enfrenta, en el espejo, con el hombre-lobo. La observación y la reflexión derivan en el triunfo de lo humano sobre lo animal. Eso sí, sin que se obvie la huella de lo irracional y salvaje: “Estrenó por las calles su humana condición/ con destellos de bosque en la mirada”.

 

Babelia, 14 de julio de 2007

 

 

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