◄◄volver | | anterior | | siguiente

LA VIDA NÓMADA

 

No perder la inocencia. Recordar

tras la niebla el fragor de la mañana.

Ahuyentar el carril de la semana,

el férreo itinerario. En el azar

feliz del oleaje hacia otro mar

sin escalas fluir, rumbo a otra cama,

acróbata del lino y de la lana

sorteando la brújula, el radar,

la lengua del que ya abrazó la muerte

en su propia mirada de chacal.

No hacer planes ni cuentas. Probar suerte.

Ágil la piel, soñar el pensamiento.

E inaugurar un viaje sin final,

tejedor de escaleras en el viento.

 

                                       

Casa en el árbol

 (Antología)

 San José de Costa Rica, 2011